Palabrista. Cazagamusinos a tiempo completo. Catadora profesional de vinagrillos y encurtidos. Pisamierdas cum laude.
lunes, 19 de noviembre de 2012
viernes, 16 de noviembre de 2012
Presentando de nuevo a Santiago Auserón
Ayer tuve otro de esos ratos para colocar en la estantería de mi colección de momentos. La librería Cálamo volvió a confiar en mi para presentar el libro de Santiago Auserón "El ritmo perdido". Hace unos meses presenté también allí otro libro de Santiago "Canciones de Juan Perro". Ayer estuve acompañada aparte de por Santiago, por Manuel Fernández-Cuesta, editor de Península y de Manolo Vilas, el Gran Vilas. Hablamos de muchas cosas, de música, de lenguaje, de historia, de estudios e investigación cultural, de ritmos, del capitalismo y de buscar esos espacios de libertad en los márgenes. Siempre es un placer escuchar a Santiago. Gracias a él por dejarme de nuevo compartir un momento de esos que te tocan, aunque no se oyera música. Y gracias también a Manolo Vilas, a Península y a la Librería Cálamo.
De la presentación, Josián Pastor hizo estas bonitas fotos. Gracias.
domingo, 11 de noviembre de 2012
Necesidad de lo cursi sensible
Necesidad de lo cursi sensible ( El Periódico de Aragón - 10/11/2012 )
Nos falta una política sensible a las circunstancias de la ciudadanía. El poder ha generado una brecha enorme entre el ellos y el nosotros y pese a eso, creo que la solución pasa por la construcción política sin que su ejercicio sea desde la asepsia de los púlpitos. Me pregunto si no estaré cayendo en un profundo sentimentalismo ñoño y me acerco al diccionario de la RAE para comprobar la definición de sensible. 1) Que siente, física y moralmente. 2) Que puede ser conocido por medio de los sentidos. 3) Perceptible, manifiesto, patente al entendimiento. 4) Que causa o mueve sentimientos de pena o de dolor. 5) Dicho de una persona: Que se deja llevar fácilmente del sentimiento. 6) Que cede o responde fácilmente a la acción de ciertos agentes. 7) Se dice de la séptima nota de la escala diatónica. No sólo sé que lo que pensaba de sensible se acerca a lo fijado, limpio y esplendoroso de la Academia, sino que aprendo que también es una nota musical. Vuelvo a la idea, un representante político ha de ser sensible a los problemas de la ciudadanía. De lo contrario, no hace política sino negocio y desarrollo de su marca personal. Y al nombrar lo sensible me acuerdo de Ramón Gómez de la Serna y de su estupendo "Ensayo sobre lo cursi" y me visto de exploradora coleccionando algunas de sus perlas "hay dos clases de cursi: lo cursi deleznable y sensiblero y lo cursi perpetuizable y sensible o sensitivo.( ) En los momentos de gran preocupación social, de fuerte involucro de los valores y los sentimientos, aprovechando que las gentes no están para nada, tiende a prevalecer lo cursi malo. Lo sensiblero coacciona, adormece, inmoviliza, recarga, suprime vuelo al espíritu, se aprovecha de la gangosidad de la ternura y de la debilitación de lo blandengue. ( ) Lo cursi bueno es, frente a lo cursi malo, lo que lo sensitivo es a lo sensiblero. Lo sensitivo no se aprovecha de la ternura, no abusa de ella, sino que la hace funcionar en ondas puras, sin dejar que caiga el alma en perezas deleznables. Lo cursi malo esteriliza la vida y evita la comprensión". Me viene la imagen de Raúl de la Hoz, diputado en las Cortes de Castilla y León y abogado en ejercicio que en su asistencia letrada a Bankia, pidió que un juez embargase la prestación por desempleo a una mujer a la que la entidad reclababa dinero tras la ejecución de su hipoteca. La incomprensión propia de lo cursi malo a la que se refiere Ramón.
Se producen más de 500 desahucios al día, la tasa de desempleo se sitúa en el 25% y uno de cada cinco españoles está bajo el umbral de riesgo de pobreza. Esta realidad tendría que servir de bozal a la halitosis de la oratoria dolorosamente cursi y vacía que desprenden los gobernantes. Frente a eso, la necesaria comprensión y sensibilidad de lo cursi bueno de Ramón hacia los problemas ciudadanos, "no hay otra salvación en los tiempos que por raquíticos se vuelven verdaderos y en los que vivimos en el fondo seco de la taza de la vida, en el azucarero vacío, en la cuartilla sin proyecto".
Reseña del libro "Un estado del Malestar"
Reseña del libro "Un estado del malestar" de Joaquín Berges, aparecida en el suplemento "Artes y Letras" del Heraldo de Aragón el 8 de noviembre de 2012.
sábado, 27 de octubre de 2012
Tres mil caracteres
Tres mil caracteres ( El Periódico de Aragón - 27/10/2012 )
Tres mil caracteres. Esa es la dimensión habitual de este hueco que les escribo. Que tenga más o menos carácter ya no depende del espacio sino de la rasmia con la que teclee las letras que escojo. Elijo temas en función de lo que veo que pasa, de lo que creo que no pasa y de cómo se me clava dentro lo que se enseña u oculta de lo que está pasando. Nunca tengo palabras que puedan ganar un concurso de belleza. Ni siquiera creo tener opciones en contar con artículos candidatos a miss simpatía. Por falta de talento o por enseñarme áspera.
Tres mil caracteres. La realidad no me cabe aunque sólo meta mi mirada en un espacio que quizás me queda grande. Una de cada cinco personas en España está en situación de pobreza. Nos lo dice el Instituto Nacional de Estadística. Los dueños de las cifras nos dan palabras que duelen. La situación de las personas de más de 65 años es estable, la del resto empeora.
Y yo pienso en lo que pasará cuando se nos mueran los abuelos, aparte de perder su soporte emocional nos quedaremos sin su apoyo económico, ese que garantiza la supervivencia a hijos y nietos.
Tres mil caracteres. Elecciones en País Vasco y Galicia. Ya se han hecho todos los análisis excepto el de sangre. Me ahorro muchas palabras. Los resultados dejan al PSOE en peligro de extinción. Crecen las voces que hablan de renovación. Imagino que cambiarán la tipografía del logo por otra más moderna. Pasada esta cita electoral, esperemos los nuevos hachazos con los que el Gobierno de Rajoy celebra la democracia. La vedette Wert montará otro de sus shows para que miremos allí donde se escucha el ruido mientras en otro lado, algo más se desmantela.
Tres mil caracteres. Después del "modular" el derecho a manifestarse, el gobierno pretende eliminar el problema de los porrazos en las calles. ¿Cómo? pues reformando la ley para que se convierta en delito grabar imágenes de los policías. Si algo no se menciona, no existe.
Tres mil caracteres. Montoro presenta los presupuestos del 2013 como aquellos que anuncian el final de la recesión. El Banco de España alerta que todavía caerá más la economía. Es lo que tiene el capitalismo, que genera subsuelos en los que caerse aunque ya estés abajo.
Tres mil caracteres. Entre tantas palabras una imagen, la del vecino de Castiello de Jaca que observa como el río Aragón se lleva su casa en el temporal del pasado fin de semana. A ese hombre le sobran todas las palabras. Ya puedes hablarle de transformar el mundo que seguramente su tragedia personal se antepone a cualquier aspiración colectiva. Es difícil curarnos heridas con unas manos llenas de llagas. Tengo esa sensación, la de que nuestras luchas cotidianas nos están agotando las energías. Nos falta aliento, nos sobran suspiros. El desasosiego se te cuela por los huecos en blanco aunque no lo escribas.
Tres mil caracteres. Creo que es momento de una resistencia cuidadora. Mirar lejos con mirada de cerca. Construir lo que queremos tocar mientras atendemos lo que hoy nos roza. A mi, a ti, y a todos. Todos necesitamos que nos dediquen palabras.
jueves, 18 de octubre de 2012
Presentando "Un estado del malestar"
El próximo jueves 25 de octubre, a las 20 horas, en la Librería Cálamo, estaré acompañando a Joaquín Berges en la presentación de su libro "Un estado del malestar" editado por Tusquets.
Os espero.
Os espero.
sábado, 13 de octubre de 2012
La muda de la piel y sus escombros
La muda de la piel y sus escombros ( El Periódico de Aragón - 13/10/2012 )
Tenemos tanta mierda dentro de los pliegues de este mundo, que siempre hay huecos por los que se escapan los escombros. Vamos como exploradores del minuto siguiente, sin saber donde encontraremos el quejido del momento en que la vida se dobla. Pero es fácil encontrarnos con diques de contención incontinentes en esta realidad en la que lo que mejor fluye es el chirrido.
El juez de la Audiencia Nacional,Santiago Pedraz archiva el procedimiento contra los organizadores de la manifestación del 25-S. En su auto habla de la decadencia de la clase política. Saltan chispas. El PP a través de su voceroRafael Hernando, suelta una ristra de apelativos faltos de cariño al juez ,"pijo ácrata", "intolerable", "impresentable", "indecente" e "inaceptable".
Siguiente bofetada en la cara. En un acto, el ya Expresidente del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, Jose Manuel Castelao, suelta la siguiente expresión "las leyes son como las mujeres, están para violarlas". Un ejemplo de persona que se merece una enmienda a la totalidad. Yo me quedo pensando en cuantos "Castelaos" copan las instituciones sin que un descuido inoportuno haga que se les caigan las máscaras. Existen. Están. Tienen cargos. Yo, preocupación.
Qué mundo este en el que la política se ve como problema en lugar de solución. Eso dice la última encuesta del CIS. La clase política es el tercer problema para los españoles. Y mira que me gusta poco lo de clase política. Salen los escuderos de las siglas dominantes. Para el PP la culpa la tiene el PSOE, para el PSOE, todos los males vienen del PP. El "y tú más" parece el argumentario básico del ADN político. Ese es el nivel.
Cuando estás en el lado donde la vida te escuece, te duele ver como quienes nos representan muestran tanto desprecio hacia sus representados. Pero también te abre heridas el que la ciudadanía sienta que la política es un juego en el que son los mismos los que mueven fichas para caer siempre en la casilla que tiene premio.
DE ALGUNA manera siento que hay una generación bloqueo que ocupa puestos en partidos e instituciones y que conserva la capacidad de decisión sobre las políticas aunque cambie de asiento. No se trata de un "quítate tú para ponerme yo" ni del eterno debate de la experiencia versus la juventud. Hablo de marcos poco permeables a la regeneración de formas que ha contribuido al desapego de generaciones posteriores a hacer política en los modos tradicionales. Nos quedamos en los márgenes, tejiendo nuestro propio relato político. Nos orillamos porque nos huyen los lugares con derecho de admisión y esperando que algo de lo que hacemos desde el afuera manche algo de lo que hacen los que están en el adentro.
Quizás seamos la generación de los no lugares políticos. Pero necesito creer en la capacidad de hacer política desde los márgenes. Por eso quiero pensar que los escombros que le aparecen al mundo en sus arrugas, son como despojos del proceso de mudar la piel de una realidad que puede cambiar de cuerpo a jirones.
domingo, 30 de septiembre de 2012
Amanece, que no es poco
Amanece, que no es poco ( El Periódico de Aragón - 29/09/2012 )
Empecé esta semana que termina viendo por enésima vez la película de José Luis Cuerda, Amanece, que no es poco. Obra maestra del humor absurdo, que con la excusa del surrealismo y la narración grotesca de la sociedad, caricaturiza nuestras debilidades.
Horas antes de la manifestación del 25-S, Rajoy va a reivindicar a la Asamblea de las Naciones Unidas, una silla para España en el Consejo de Seguridad. Como argumentario lleva la Alianza de Civilizaciones, ese chiste que le parecía malo cuando lo contaba Zapatero. Mientras, el New York Times sacude la imagen patria con su reportaje "España: entre la austeridad y el hambre". Rajoy, como quizá no entiende el inglés, intenta mirar para otro lado. Aquí estamos con la independencia de Cataluña en la punta de la lengua. Se debate con sorbos que queman. Y claro, lo que hacen las cosas calientes en la boca son llagas. Mariano se tensa con el España se rompe, la fractura social y por la imagen que se está dando del país en el exterior. Preparemos la artillería contra aquello que puede manchar la Marca España incluso más que aquellos chándals que llevaron nuestros olímpicos.
La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, comparó la convocatoria "Rodea el Congreso" con el golpe de estado del 81. Incluso declaró que había grupos cercanos al nazismo en el 25-S. No me dirán que su intención no puede ser otra que convertirse en la mayor agitadora de las manifestaciones.
Y luego llegó el 25-S. Fuimos, estuvimos y vimos. La policía intentando dejar la marca España en los cuerpos de aquellas personas que se sienten piezas del Monopoly en el que lo que se cerca son nuestros derechos. El riesgo de la prima no se va a solucionar poniendo la violencia en la porra. El descontento no se puede contener con represión porque cuando algo no cabe en un recipiente opresor, se acaba derramando por los márgenes. Salimos a la calle porque nos ahogamos. Derramamos ausencia de miedo. De ahí los golpes, intentos de contenernos dentro de los márgenes. La letra con sangre entra.
Se habla de intervención desproporcionada de las fuerzas de seguridad. Para la versión oficial se trató de una actuación ejemplar, en palabras del ministro de Interior Jorge Fernández Díaz, frente a un ataque a la democracia. El ministro de Justicia, Ruiz Gallardón, añadía que "en una democracia hay que escuchar a la calle pero hay que obedecer a las urnas". Que obecezcamos, esa es la máxima. Pese a la violencia de convertir la democracia en una farsa. Las elecciones las gana el que invente un mejor programa-ficción.
"En resumen, hemos ganado los de siempre". Una de las frases de Amanece, que no es poco expresada por el recién reelegido alcalde. Probablemente es una de las sensaciones que tenemos muchas personas, que siempre ganan los de siempre. Pero también en esta ficción en la que tenemos que resistir a empujones, podemos ser ese maestro que se rebela ante la autoridad poniendo como examen el tema de las ingles. Y coger como eslogan otra frase del guión de Cuerda "yo podía haber sido una leyenda... o una epopeya si nos juntamos varios...". Seguimos.
sábado, 15 de septiembre de 2012
Política gastada de tan poco usarla
Política gastada de tan poco usarla ( El Periódico de Aragón - 15/09/2012 )
Hay veces en las que sin poder evitarlo, algo de lo que has oído se te queda deambulando en la cabeza y no puedes otra cosa sino sucumbir a pensarlo. A mi me pasó con las declaraciones de Cospedal, esa ama de llaves de tres sueldos, cuando planteó que los diputados regionales no tuvieran que cobrar por su dedicación política. Subyacía en su propuesta la idea de que para lo que hacen, no es necesaria la remuneración. Un diputado puede ser fontanero a ratos, y dedicarse a la política en otros ratos. Y así es en muchos municipios pequeños donde la labor de alcalde no tiene remuneración. Pero también es cierto que la razón para que así sea es el interés general del pueblo, no una excusa con impronta ideológica.
Con su anuncio Cospedal desvela una creencia, que se tiene que dedicar a la política quien pueda, no quien tenga vocación de servicio público. No ataca Cospedal a los aparatos de los grandes partidos que colocan a sus militantes allende sea posible darles un cargo. Tampoco a los sueldazos de muchos asesores y puestos de confianza. Ataca a la democracia.
En un momento en que se está cuestionando la actividad política, su servilismo a los intereses financieros y en el que se pone en duda la representatividad de las instituciones, se anuncia como bálsamo que cure heridas la desligitimación de la política.
Criminalizar a la política es contribuir a que las empresas sean las que ganen las elecciones. La dictadura de los mercados ya se sitúa por encima de los gobiernos. Sin política, quien ganaría en las urnas sería directamente Botín. Y yo no quiero que me gobierne el Banco Santander. No tomar medidas para limitar el poder del mercado supone una dejación de las funciones de la política por cuanto lo que debe proteger no son cuentas de resultados sino los intereses de la ciudadanía.
POR SUPUESTO que en política hay activos tóxicos más preocupados por trepar a golpe de carné de partido que por servir al interés general. Pero también es verdad que la lucha contra eso es mejorar la política y la democracia. Conseguir mayor representatividad del sistema electoral, transparencia en la toma de decisiones, igualdad de oportunidades, redistribución equitativa de la riqueza, mecanismos de control, etc. Todas esas palabras de la cosa política que parece que se nos han gastado antes de usarlas.
Y luego una ve que la reunión del comité federal del PSOE es a puerta cerrada que no entran moscas. Y una escucha la entrevista realizada a Rajoy que es como oír la nada. Y ese algo que me deambulaba por el pensar se pone a darse cabezazos contra la pared arterial. Nos quieren provocar un aneurisma. Mejor que no pensemos en hacer. Que no vayamos a reunirnos con la consejera de Educación con nuestras camisetas verdes. Que no tiremos un tupper a Aguirre. Que no nos rebelemos contra el apartheid sanitario. Que no salgamos a las calles. Que no hagamos política. No quieren algarabías. Y a una le dan ganas de ponerse a montarlas como si fueran fichas de Lego. Una encima de otra. Así cuido yo de mi salud arterial.
domingo, 2 de septiembre de 2012
Limpiar la mugre
Limpiar la mugre ( El Periódico de Aragón - 01/09/2012 )
A veces es bueno situarte justo enfrente de tus contradicciones, tirar de un lado y de otro y hacerte fuerte en lo que te construye. Te escuece la realidad pero no sabes si de tanto dolor, lo que has procurado es hacerte una costra y vivir debajo. En una ficción acogedora en la que puedes intervenir pero de la que no puedes salir. Como si las heridas comunes fueran tan grandes que nada se puede hacer porque no pasen. Pero la sociedad no puede morir desangrada, por más que la frase "otro mundo es posible" suene cada vez más a ingenuo eslogan de una marca de refrescos.
El otro día una conversación con amigos me llevó a las mismas dudas. Nos decíamos que hay que dibujar nuevos mapas de lo posible. Inventar la ficción que nos cobije, creer que puedes hacer por construir grietas a empujones y a partir de ellas que la realidad se empape de lo que has imaginado. Y te planteas que somos muchas las personas que estamos pensando en construir un sistema distinto aunque no sepamos cómo, o dónde ponernos o qué hacer para ser más efectivos. Parece que todos encontramos nuestro recoveco en el que poder construir de otra manera pero no acabamos de intuir cómo articular las energías para conseguir el desarme definitivo de un sistema que nos ahoga. Quizás no se puede pensar en la transformación del todo y sí en la suma solidaria de las partes. Mi temor es que ante las insistentes bofetadas a nuestros derechos cunda la frustración y haga callo la desesperanza, y ya no podamos pensar a navajazos sino a pellizcos. Que la precariedad nos incline al individualismo, a la preocupación por la subsistencia inmediata y nos olvidemos de soñar con algo más. El más mezquino éxito de la domesticación del poder es que lleguemos a pensar que nada de lo que podamos hacer consiga cambiar nada, porque en el momento en el que no imaginemos lo distinto, habremos matado la posibilidad de hacer de otro modo.
De repente llegó Cecilia y su restauración del Ecce Homo. Y te enseña que se puede pensar y agotar las palabras para hablar de la emoción y se puede dar un beso en la boca. Ella tenía una realidad fea, llena de humedad y a la que nadie le hacía caso. Se deja de imposturas, poses de falsa complejidad, dictámenes canónicos y hace. Y sacude un sistema que acostumbra a dejar morir las cosas con sólo matar las posibilidades de hacer y las ganas de que nos apropiemos de imaginarlo distinto. Imaginar es dar donde duele. Hacer, un alegato subversivo.
La acción de Cecilia me llevó a pensar en la ocurrida hace unos meses en el museo de Ostwall en Dorrmund donde una limpiadora destruyó con una bayeta la obra "Cuando los tejados comiencen a gotear" deKippenberger. Dicha obra estaba valorada en 800.000 euros. La limpiadora simplemente quería limpiar la mugre acumulada. Vila-Matas se refirió a este caso en un artículo en el que consideraba este hecho como un símbolo que "nos recuerda que para evitar las grandes estafas sólo es necesario que la buena gente se rebele". Gente dispuesta a imaginar y preparada para limpiar la mugre de un sistema que necesita ser restaurado.
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